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Hola, soy Alicia. Mi pasión es guiar a los seres humanos a descubrir su voz interior, dándoles las herramientas para alinear su vida e iluminando el camino hacia su yo más auténtico. Mi vida no siempre fue así y era muy diferente a la de ahora. Me gustaría compartirte mi historia que comenzó como atleta profesional cuando era muy chiquita. Me fui de casa a los 15 años para convertirme en nadadora profesional, donde participé en competiciones de alto nivel (y de alta intensidad) durante más de una década, cuyo estrés causó grandes estragos en mi cuerpo y mi mente.

Mi turina era muy rigurosa y disciplinada. Después de muchos años entrenando y compitiendo con este nivel de exigencia, me sentía totalmente agotada, mental, emocional y físicamente. Tras una grave lesión en el hombro provocada por años de ejercicio extenuante, empecé a buscar una forma más suave de mantenerme activa que tuviera un menor impacto en mi cuerpo. Mi psicólogo deportivo me había sugerido previamente que probara la meditación para ayudarme a lidiar con la presión que conlleva la natación de competición, y pensé, ¿por qué no intentarlo? Me enseñó la meditación de atención plena y empecé a practicarla cada día y antes de las competiciones importantes. No sabía que decir que sí iba a cambiar el curso de mi vida tal y como la conocía.

Poco después de iniciarme en la meditación, descubrí el yoga, y no tardé mucho en enamorarme de esta práctica. Una vez que empecé a experimentar el impacto dramático que estas prácticas tenían en mi cuerpo, mente y bienestar general, no había vuelta atrás. Todo lo que podía pensar era, ¿por qué no probé esto antes? Creo que si lo hubiese probado antes, me hubiese ayudado muchisimo durante mi carrera de atleta. Pero en realidad fue al final de la misma, pero marcó el comienzo de otro camino.

La meditación y el yoga me ayudaron en la transición de atleta profesional a un nuevo viaje, una nueva carrera y una nueva vida. Dejar la vida que conocí durante tanto tiempo no fue fácil, y todo ocurrió simultáneamente. Estaban terminando muchas etapas de mi vida; terminé la universidad y tenía que decidir si quedarme en Estados Unidos o irme y dejar todo lo que había creado hasta ese momento. También estaba terminando una relación amorosa de la que tardé mucho tiempo en recuperarme. Además de todo eso, mi carrera deportiva estaba a punto de acabar y no sabía que camino escoger ya que era una decision que cambiaria el curso de mi vida. No sabía adónde me llevaría esta nueva etapa de mi vida, pero sabía que me transformaría desde lo más profundo de mi ser.

Después de graduarme en la universidad, decidí que queria hacer un viaje por todo Asia y me embarqué en la aventura de mi vida. Fue durante un voluntariado en Vietnam que entendí el proposito de mi vida. Quería ayudar y guiar a otros, queria estar al servio de la humanidad. Despues de un largo viaje de más de tres meses recoriendo el Suroeste Asiatico,supe que este sería mi nuevo hogar.

Con la decisión tomada, volví a Miami a recoger mis cosas y me lancé de cabeza a este viaje a lo desconocido en Tailandia (después de todo, yo era una nadadora de corazón) y me sumergí de lleno en el yoga y la espiritualidad, aprendiendo todo lo posible a través de retiros, talleres, estudios y, por supuesto, una práctica devocional diaria. Pronto descubrí que nutrir mi mente, mi corazón y mi cuerpo eran elementos cruciales para encarnar una vida llena de felicidad y abundancia.

Esta experiencia me llevó a dedicar los últimos nueve años de mi vida a estudiar diferentes linajes y estilos de yoga en la India, Tailandia y Bali, donde aprendí de algunos de los mejores maestros tanto de las escuelas tradicionales de yoga como de las interpretaciones más modernas. Después de experimentar semanas de retiros en silencio en Tailandia, explorando el trabajo corporal con diferentes disciplinas de sanación, y descubriendo el poderoso conocimiento y la sabiduría de las antiguas prácticas de yoga, todo mi mundo dio un vuelco.

Empecé a entender que compartir mi pasión por estas artes curativas con los demás era el camino que estaba destinada a recorrer desde el principio. Desde entonces, me he convertido en Maestra y Profesora de Reiki y en Terapeuta Craneosacral. Combino estas modalidades de sanación con el yoga y la meditación para ayudar a las personas en su camino hacia el interior.

Desde que di el paso, este viaje sagrado me ha llevado a lugares que antes sólo eran posibles en mis sueños más salvajes. Durante los últimos nueve años, he tenido la suerte de ser profesora titular en la Academia de Yoga Vikasa y de dirigir la formación de profesores de yoga en Tailandia y Bali. He tenido la oportunidad de guiar innumerables clases y talleres en todos los rincones del mundo.

En mi primera Formación de Profesores de Yoga en Tailandia, estudié Ashtanga Vinyasa & Rocket Yoga bajo el linaje de Larry Schultz. Esta primera formación tuvo un impacto significativo en mi vida y en mis enseñanzas, ya que me encantaba enseñar clases de vinyasa fuertes y poderosas. Un par de años después de mi primera formación de profesores, fui a la India a estudiar Hatha Yoga Tradicional con Yogrishi Vishvketu en un ashram en Rishikesh. Tuve el honor de aprender y vivir como lo hacían los yoguis indios en el pasado y sumergirme completamente en la energía mágica y profunda de este lugar.

Aunque tuve una idea de lo que era el Hatha Yoga tradicional, no fue hasta que me involucré en mi primer curso de Yin Yoga que descubrí el poder curativo del Yin. Tengo que decir que el Yin cambió completamente mi vida. Era y es una práctica que necesitaba para encontrar el equilibrio y el balance en cada aspecto de mi ser.

“El yin y el yang, lo masculino y lo femenino, lo fuerte y lo débil, lo rígido y lo tierno, el cielo y la tierra, la luz y la oscuridad, el trueno y el rayo, el frío y el calor, el bien y el mal… la interacción de principios opuestos constituye el universo”. -Confucio-

En mi caso, soy naturalmente muy activa, siempre ocupada, con planes y proyectos por hacer, y Vinyasa y Hatha yoga siempre han sido una práctica inspiradora para mí. Pero el Yin, wow, me ha transformado hasta el punto de no reconocerme. El Yin Yoga me ha ablandado y me ha traído tanta calma y paz desde dentro. Por esta razón, siento la necesidad de compartir la enseñanza del Yin Yoga con aquellos que también lo necesitan.

El Yin Yoga puede beneficiar a todo el mundo, incluso a las personas de un entorno muy activo y ocupado, como yo. Es increíble para los atletas, las personas con lesiones, los principiantes y los practicantes avanzados, las mujeres embarazadas, etc. El ritmo lento y tranquilo de la práctica te da tiempo para sentir, estar atento, ser amable contigo mismo y con todo lo que surge de tu interior.

Tuve el privilegio de estudiar Yin Yoga con Sarah Power, Tina Nance y otros maestros inspiradores. La formación y los profesores me permitieron unir el Hatha Yoga Tradicional, la Medicina Tradicional China, la Meditación de Atención Plena, el Budismo, el Reiki y todas las demás terapias corporales que había estudiado anteriormente. El resultado de los últimos diez años de mi vida son estos programas de formación de profesores de Yin Yoga que enseño online y en persona en Bali y Tailandia.

Mi intención era compartir esta formación en persona, pero como la gente no podía viajar, decidí crear una versión Online para todos aquellos que prefieren aprender desde sus casas. Quería seguir apoyando a la gente en estos momentos tan especiales, ya que considero que todo el mundo necesita encontrar un espacio seguro donde sentirse seguro, nutrido y amado desde dentro, y por eso decidí crear esta formación Yin.

Me apasiona compartir las enseñanzas del Yin Yoga ya que a mí me cambió mi vida. Y quiero ayudar a otros a hacer lo mismo, ayudándoles a volver a sus cuerpos, a sentir, a sanar y a volver a un estado de alegría, equilibrio y armonía dentro de sí mismos. Así de poderosa es la práctica del Yin, y no puedo esperar a seguir compartiendo esto con todo el mundo en persona y en línea.

Es bastante sorprendente a dónde puede llevarte tu corazón cuando eliges escucharlo.¿Tienes curiosidad por ver a dónde te lleva tu corazón? Si es así, te invito a practicar esta clase de Yin Yoga conmigo.

Esta clase está dedicada a los atletas (y a todos los demás) que necesitan crear más espacio en sus cuerpos y liberar la tensión.

 

Y si quieres profundizar en tu práctica de Yin y meditación y aprender más sobre ello, puedes descargarte el Ebook de Yin Yoga para aprender más sobre el Yin Yoga y esta formación: https://yogaliciacasillas.com/50-hour-yin-yoga-teacher-training/

Bienvenido al maravilloso universo Yin. Namaste

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